"Los niños que corrian gritando un extranjero a plena luz de el dia,
Y te preguntas cual sera tu patria,
Un extranjero nunca tendra patria,"
Y te preguntas cual sera tu patria,
Un extranjero nunca tendra patria,"
Franco de Vita
Album: Extranjero, 1990
Aún recuerdo con el mismo estremecimiento, la
primera vez que escuché esa canción. Y 22
años atrás, yo me decía, “wao, debe ser horrible experimentar esa sensación” y
pensaba en los nonnos de una de mis vecinas del edificio, mi vecinita de al
lado, cuyos padres eran españoles, me decía, esa gente dejó algo atrás para estar aquí… ¿no lo extrañarán?
¿Quién me diría a mí, que 17 años después, yo sentiría
exactamente eso? Nadie…
Comprendo que la situación Venezolana es tan crítica que hace al proceso
de emigración más sencillo, porque lo que dejas atrás y extrañas más, es la
familia, porque los derechos ciudadanos y la convivencia son vulnerados. Sin
embargo, a miles de Km de distancia, esa melancolía, esa soledad, pega.
Este video llego a mis manos, producto de la
crisis de la Arepa. Y es bueno, porque así me voy a ver obligada a escribir en
breve al respecto, sin dejar el tema en el aire. Miré el video dos o tres veces antes de decidirme a
escribir este post. Hay mucha cosas que criticaría al mismo, pero ¿quién soy yo
para criticar al trabajo de alguien que se tomo la molestia de recopilar esos
valiosos testimonios de expatriados, recientes y antiguos?… Este video es duro
de ver, despierta ese dolor que en mayor o menor medida reside dormido o
anestesiado en el corazón de un inmigrante. Pero tiene razón, hasta el último
segundo y este es mi mensaje para aquellos que piensan emigrar y no lo han
hecho aún. No es para todo el mundo, tienen que tener una capacidad de aguante
inconmensurable porque no sabemos hasta donde hace falta empujar.
Agrego también, que hacer este proceso en otro
idioma: los venezolanos que nos fuimos a Alemania, China, Japón, Francia, Kenia,
etc.… las lenguas no clásicas en Venezuela, pienso que el esfuerzo es aún
mayor. Porque ahí si es verdad que los puntos de referencia son aun mas
borrosos y difíciles y muchas veces entran en contradicción con el espíritu latino…
Yo no me siento arrepentida para nada de haber
inmigrado, pero la sensación de estar en el limbo es fuerte, y hay que aprender
a controlarla y sobre todo cambiar el paradigma mental y sentirse “bel et bien”*
un ciudadano del mundo.
(*)De hecho